Caín y AbelLo peor de todo no fue encontrar el cuerpo inerte de mi hermano al despertar. Peor fue ver mis manos ensangrentadas, y la cruda constatación de que todas las pruebas me incriminaban a mí.
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Las cosas que nadie debe ver.- Lovely luna (Xoel)
He pensado tanto en lo que voy a hacer
que no lo tengo claro, he de reconocer
porque en mi cabeza hay muchas cosas que nadie debe ver
Ya no queda mucho tiempo para ver
si fue buena idea lo que dije ayer
pero sabemos que quizás mañana ya no pueda ser
Las cosas que nadie debe ver.- Lovely luna (Xoel)
He pensado tanto en lo que voy a hacer
que no lo tengo claro, he de reconocer
porque en mi cabeza hay muchas cosas que nadie debe ver
Ya no queda mucho tiempo para ver
si fue buena idea lo que dije ayer
pero sabemos que quizás mañana ya no pueda ser

4 comentarios:
Y hasta tal punto lo incriminaban que el mismo se sintió culpable, y ansió el castigo... liberador.
Me has recordado a una versión bellísima de Adán y Eva que he leído hace poco, El Infinito en la palma de la mano. Como descubren el dolor, la sed, el hambre, la muerte.... por qué Caín mata a su hermano...Es breve, se lee en una tarde. Bicos.
Aún quedan muchos hijos de Caín reptando por la tierra, y se ocultan tratando de evitar el castigo, no por remordimientos.
#pitima: Fue un dios cruel, vengativo y cegado por la ira el que nos expulsó del paraíso. Dotarnos con un sentimiento de culpabilidad tan desgarrador es casi inhumano. Diría que es casi indivino. Un sentimiento de culpabilidad que nos persigue sin previo juicio, atribuyéndonos a veces, crímenes no cometidos. Muy cruel por su parte.
#hadex: Leí tu entrada en el blog, y lo compré, ya que es bastante mediático el libro en cuestión, y que la poesía de Gioconda que he leído me parece deliciosa. He comenzado a leerlo, pero no me llegó a enganchar (quizá por la situación en que decidí comenzarlo), y ahora se encuentra en situación de standbay. Me pondré a ello en breve, y te cuento. Biquiños rula.
#nuevo ícaro: Pero esos son los menos hermano. Sigo confiando en la bondad colectiva del ser humano. Los que reptan no son hombres, son serpientes, y como tales han decidido vivir. Allá cada cuál.
Un abrazo fuerte a los tres, y gracias por continuar al otro lado.
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