Unas veces la vida se empecina en demostrar lo accesorio que es todo aquello cuánto te rodea. Es el momento en el cuál, en algún alejado rincón del Olimpo, unos dioses borrachos se ríen de tu existencia a mandíbula batiente. Y te encuentras en una soleada mañana de Mayo, paseando de la mano de una mujer a la que apenas ya conoces, y que el tiempo ha decidido que nunca podrás hacerla otra vez feliz. Y la gente y amigos que contigo se cruzan, envidian la escena de esa pareja perfecta, sin detenerse a observar que apenas se miran a los ojos. Y la familia se jacta de lo felices que somos, y del prometedor futuro que nos espera, con la hipoteca medio pagada, con el coche último modelo esperando en tu garaje, y con el estreno de la novedosa nevera no-frost en la cocina. Pero los espejos (sí amiga, los espejos) que tan bien nos conocen, deciden un mal día escupirnos la cruda verdad a la cara. Y te gritan que ya nunca podrás ser aquello que soñaste. Que cada día que dejas pasar, te alejas un poco más de la felicidad por ese camino de mentira hilado con medias sonrisas, y con el recalcitrante conformismo de fondo del "así debe ser". Y sin saber muy bien porqué, te dan ganas de llorar, pero no puedes, porque finges estar bien, ya que vives en el escenario en el que todos desearían actuar. Pero te sientes solo.Hay otros días en que nadie se percata de tu despertar. En que a lo largo del día apenas despegas los labios para pedir un café. A lo peor, ni la salud te respeta, y por la calle ya no te cruzas con amigos, ni tan siquiera con alguien que conozca tu nombre o procedencia. El coche es casi tan viejo como tú, y la nevera se desangra de vez en cuando dejándote la cocina hecha unos zorros. Tu familia te mira con la cara a 45º, repitiéndote una y mil veces que ya sabes donde están, que si cualquier cosa necesitas que no dudes en pedirla, con una condescendencia que te carcome los huesos. Tus amigos tratan de alejarse de ti, porque eres un peligroso antecedente de lo que ellos, cada día frente a sus espejos, luchan denodadamente por no ser. Pero por la mañana, cuando buscas una vez más tu reflejo, te encuentras a ti mismo. Ordenado. Siguiendo la senda que tú has elegido y construyendo tu propia felicidad en ciernes, que llama a tus puertas de improviso. Y tu corazón amenaza con quebrarte las costillas, una vez más, como recuerdas que algún día lejano lo había hecho. Y tu soledad no es tal, porque de la nada te inventé, y estoy seguro que en esta ocasión, los ebrios dioses que el Olimpo habitan, no encontrarán motivos para reírse de mí. Para reírse de nosotros.
boomp3.com
Rebeca Jiménez.- Todo llegará
Todo llegará, todo llegará
antes de perder la calma
tienes que esperar, tienes que buscar
el camino nunca esta marcado
pero sabes que llegará.
Rebeca Jiménez.- Todo llegará
Todo llegará, todo llegará
antes de perder la calma
tienes que esperar, tienes que buscar
el camino nunca esta marcado
pero sabes que llegará.
Ha sido un año sin compasión
bien desarmado en cada esquina
pero sé que todo llegará.
Suena tan real, sube sin parar,
y a lo lejos sólo traen las trampas
y tú sabes que va a estallar.
Ha sido un año sin compasión
tengo la suelas destrozadas
pero sé que todo llegará,
sé que siempre pide más
pero sé que todo llegará.
sé que siempre hay que luchar
pero sé que todo llegará.

9 comentarios:
Y aunque los encuentren, sabes que nunca me faltan razones para reirme del mundo... Ya veremos qué risa puede más. (¿Recuerdas eso de "no voy a dejar que la vida pueda conmigo"?).
Reír o llorar carecen del más mínimo significado si lo hacemos en primera persona del plural. Juntos.
Y si el destino nos provoca, todo será cuestión de echarle un órdago, a ver si nos lo aguanta.
Besos D.
Una mujer se acercó a mí y en sus ojos
vi todos mis amores derruidos
y me asombró que alguien amase aún el cadáver,
alguien como esa mujer cuyo susurro
repetía en la noche el eco de todos mis amores aplastados
y me asombró que alguien lamiese en las costras todavía
tercamente la sustancia que fue oro,
aquello que el tiempo purificó en nada.
Y la vi como quien ve sin creerla
en el desierto la sombra de un agua,
la amé sin atreverme a creerlo.
Y la ofrecí entonces mi cerebro desnudo,
obsceno como un sapo, como una paz inservible
animándola a que día tras día lo tocase
suavemente con su lengua repitiendo
así una ceremonia cuyo sentido único
es que olvidarlo es sagrado.
Leopoldo María Panero
Quiero pensar también que somos más fuertes y que podemos superarlo. Muchos besos Prometeo!
El problema, amiga Hadex, es que al ser humano le hace falta demasiado poco para sobrevivir. ¿Que hagamos voluntariamante? Sólo comer. El resto ya se hace autmáticamente, obviando cualquier estado en que nos encontremos. ¿Superarlo? Por supuesto. Tenemos una gran capacidad de adaptarnos ante cualquier estigma que nos caiga un mal día encima.
No obstante, seguiré prefiriendo la segunda parte de mi paja mental, a la primera. Digan lo que digan.
Besos amiguiña.
Sé tu propio Dios, y ríete de tí mismo. A mí me sienta bien. ¡Uno se siente tan ridículo a veces!, pero reírse ayuda a quererse y a aceptar las falsas verdades que escupen los espejos, que ordenan tu rostro a su antojo cada día...
No puedes tapar todos los reflejos y sombras que hablan de tí, pero sí puedes llamarlos mentirosos, y bromear con ellos... ¿por qué no?
Un bicazo.
Creo firmemente en la inocencia y la bondad de los espejos. Por ello, no me cabe en la cabeza pensar que sus verdades son falsas. Prefiero cuestionarme. Ponerme en tela de juicio. Interrogarme que es lo que está mal. El porqué de mi desordenamiento. Francamente, confío más en su reflejo que en mi propia percepción de mi mismo.
Reírse de uno? Juro haberme pasado la vida entera haciéndolo.
Casi nunca estamos de acuerdo vecina. No iba a ser esta una excepción...:P
Bicos
Don Quijote dice: Ninguna de las anteriores.
Sancho dice: Todas las anteriores.
Babieca, una vez màs, a Rocinante: Metafìsico estàis.
Y Rocinante, igual que siempre,responde: Es que no como.
Si desconfías de la percepción de tí mismo... ¿cómo no de la percepción que tienes de tu reflejo?. Tienes razón, el espejo no miente.. es tu mirada la que enturbia las realidades... que nunca son, y que nunca dejan de ser, aunque no puedas percibirlas tal cual.
¿Acaso te pones otros ojos para mirar tu reflejo? ¿no miras con los mismos con los que te ves a tí mismo?
Sí que estamos de acuerdo. Tanto como no.
...¿cómo no de la percepción que tienes de tu reflejo?...¿Acaso te pones otros ojos para mirar tu reflejo? ¿no miras con los mismos con los que te ves a ti mismo?...
Porque tengo ciega confianza en la verdad de los espejos. Porque de ser mi reflejo ensuciado con mi percepción, esta no distaría en nada de la mía propia. Porque los espejos a los que me refiero, no se miran con los ojos de ver, sino con los de escrutar certezas escondidas.
En el fondo, como siempre, hablamos de lo mismo con palabras distintas. Quizá con idénticas palabras parezca que expresemos diferentes ideas, pero no. O sì...
bicos
Publicar un comentario en la entrada