sábado 28 de junio de 2008

Llegará la tormenta

Minotauro: Últimamente ando despistado. Te veo menos. Ya no pasas largas horas junto a mí. Ya no me escribes. Te siento extraño. Distante, que sé yo. No es que me importe demasiado. Ya sabes. Estoy acostumbrado. Y siempre acabas volviendo. Pero me había gustado esta vez tenerte tan cerca.

Prometeo: Lo sé. A mí también se me ha hecho extraño. Dejar en esta ocasión el laberinto ha sido más... No sabría expresarlo. Me siento estéril, y no me apetece escribir historias tristes. Desterrada la tristeza se hace rara imaginarla. Palparla y describirla. Y sé que las historias felices a ti no te gustan. No he dejado de escribir, no te creas. Pero ya no te necesito. Sólo a ella. A ella pertenecen mis pensamientos, y con ellos se bosquejan todos mis párrafos. Te aburrirían. Lo sé. Que va a saber un minotauro del amor! No ibas a entender mis días estrellados, mis soleadas noches. Que te iba a contar yo de corazones desbocados, de sueños soñados a la luz del día.

M: Volverás. Lo sé. Lo sabes.

P: Tal vez. Y entonces te hablaré de sus estrellas. Del universo que compartimos. De los caminos que recorrimos. Y será más triste si cabe que cualquiera de las historias que te he contado. Aún así, estoy seguro que, a pesar de la herida sabré que habrá valido la pena. Y ese día, quiero verte furioso y vengativo, como tú eres. No quiero condescendencias. Sé que tú no sabes de eso, pero por si acaso tu larga espera te humaniza.

M: No temas. Así será. Como lo ha sido otras veces. Siempre estoy. Me sobra paciencia. Ya me conoces. Siempre has regresado. No sé porque ésta ha de ser diferente.

P: No me subestimes. Nunca se sabe.

M: No me hagas reir. Pareces estúpido. Volverás y cantarás desolado, una vez más:
"y donde, en que momento, en que palabra se deja de querer
y donde, en que lugar, por que razón, se deja de sentir
y donde, en que momento, en que palabra se deja de querer
y donde, en que lugar, por que razón se deja de sentir y…"

P: No me digas que te gusta Conchita. A ti no...

M: Hasta pronto amigo.

boomp3.com

Llegará la tormenta.- Amaral

Me han dicho que has vuelto por fin a tu casa
¿Qué has visto en tu viaje por tierras lejanas?

Caí entre la bruma de doce montañas
Vagando por seis autopistas cortadas
En medio de siete bosques callados
Perdido en las costas de negros océanos
Subí a diez mil millas hasta un camposanto

Y llegará, llegará, llegará,
llegará la tormenta
Que anuncia el cielo

Me han dicho que has vuelto por fin a tu casa
¿Qué oíste en tu viaje por tierras lejanas?

El ruido de un trueno preludio del miedo
La última ola al final de los tiempos
Tambores sonando en la linea de fuego
Y tantos susurros que no escucha nadie
Oí carcajadas y llantos de hambre
La triste canción del poeta en la calle
La voz de un payaso cubierto de sangre

Y llegará, llegará, llegará,
llegará la tormenta
Que anuncia el cielo

Me han dicho que has vuelto por fin a tu casa
¿Y qué harás ahora que el viaje se acaba?

Volver antes de la lluvia de estrellas
A lo más profundo de lo desconocido
Donde hay multitudes sin nada en las manos
Allí donde el sol ha secado los ríos
Donde eres esclavo o un pobre fugitivo
Que ha visto los ojos de un hombre sin rostro
Donde todas las almas han sido olvidadas
Donde negro es el color y el número no existe
Gritaré hasta que quede grabado en el viento
Y mi voz se refleje desde ésta montaña
Aunque tenga que andar encima de las aguas
Hasta que ésta llamada sea escuchada

Y llegará, llegará, llegará,
llegará la tormenta
Que anuncia el cielo
Y llegará, llegará, llegará,
llegará la tormenta
Que anuncia el cielo.

8 comentarios:

Mariola dijo...

A tí nunca chegará a tormenta, nin te estrañará no seu labirinto o Minotauro, vaia gilipolleces escribes de cando en cando.

Para tí non existe a treboada.
Para tí so hai sol.

Desfruta da regata e das vacacións.

Un saúdo!

Luna dijo...

Dile que se busque a otro, que tú te quedas conmigo. Y si no pásamelo, que ya hablo yo con él... :P

Un beso vida

Pitima dijo...

Te decía que Felicidades. Sé feliz siempre. Y si viene la tormenta, siempre puedes cantar bajo la lluvia, como Gene Kelly.. jejeje
Bicos.
(ahora sí, sin extrañas faltas de ortografía... si es a veces no sé a quien obedecen estos dedos míos.. jejejeje.. aissss).

prmt dijo...

#mariola: La experiencia te enseña a que ciertas palabras no existen. El "siempre" es un deseo. El "jamás" un disfraz que esconde un tal vez. No existen las verdades absolutas. Ni los negros son tan negros, ni los blancos perdurarán por siempre. Si la experiencia desea demostrarme lo contrario, yo estaré abierto a ello por siempre. Jamás pondré yo cortapisas a la felicidad.

#luna: Cada uno de nosotros esconde muy adentro un laberinto. Yo sé qeu no hay laberintos sin su correspondiente minotauro. Siempre aparece un Teseo para darle muerte. Pero nunca terminan de morir del todo. Siempre pasean su fantasma y amenazan con regresar. Ahora que mi laberinto es el tuyo, ahora que Teseo se ha marchado con Ariadna, que el minotauro no es más que piel y huesos, ahora es el momento de saber que si un mal día regresa, seremos dos para plantarle cara. O para jugar con él al parchís. ¿Quien sabe?
Un beso, Ariadna.

#pitima: Caramba, como baile como tu Gene Kelly me rompo. Y más aún en este estado. Lo dicho, no se puede ser feliz siempre, como tampoco se puede ser infeliz de por vida. Seguiremos navegando el mar de la vida, con sus fabulosas ondulaciones. Ora arriba, ora abajo. Eso lo sé. Y si un día toca perder, pues volveremos cantando tristezas, y contándole a la luna lo feliz que se puede llegar a ser. Me aterran las líneas rectas. Son previsibles. Monótonas. Eso sí, arriba o abajo, siempre con ella. Eso lo tengo muy claro.
Tus dedos traviesos te juegan malas pasadas. Jeje. No te preocupes. Inventaremos nuevas palabras. Podemos decir que "bienes" es del verbo "venir bien" :P
Gracias y Felicidades a ti también por ser como sos. Ale.

d´Agolada dijo...

A todos nos llega alguna vez la tormenta, pero lo mejor de las tormentas es que siempre pasan y luego sale el sol. Saludos

Ego dijo...

¿Y qué harás ahora que el viaje se acaba?
Nadie dijo que fuera fácil. Nadie anunció la sorpresa de que Prometeo pudiera despedirse. Si se libró del buitre que se alimentaba de su hígado, si se hizo colega de Zeus y le alertó de su destino, cómo no imaginar que podría también prestarme atención a mí. Mándeme a Talía, dígale que se la echa en falta. Yo le diré a Atenea que le perdone.
Un beso, sin paréntesis. Un hasta no sé cuándo casi eterno...

prometeo dijo...

#d'agolada: Claro que llegará, y como dices tú, por supuesto que pasará. Nada permanece. Es una verdad ineludible. Nadie escapa a ella. Sólo la muerte es persistente. Y lo es justamente por eso. Porqué no es. Todo lo demás cambia, muta, pasa y vuelve. El río siempre es el mismo río, a pesar de que sus aguas nunca sean, ni hayan sido, ni serán, las mismas aguas.

#ego: El viaje nunca acaba. Al menos no por el momento. Creo haber encontrado mi Cárite personal, tantas veces soñada por mí a las orillas del río Cefiso. Sí, en Delfos, de donde es usted. Sé que Zeus es cruel, y que perdona pero que nunca olvida. Por eso disfruto de la luz que anega los socavones del recuerdo. Si un día la saña del buitre regresa con hepática hambruna, que sepa que lo espero. Más viejo y cansado. Quizá. Pero con idénticas ganas de contar. De contarme. ¿Qué es un blog sino una autocomplaciente colección de historias propias?
Nos seguiremos leyendo. Lo sé.
(F)elices vacaciones.

prometeo dijo...

Tan, tan.
¿Quién es?
El Otoño otra vez.
¿Qué quiere el Otoño?
El frescor de tu sien.
No te lo quiero dar.
Yo te lo quiero quitar.
Tan, tan.
¿Quién es?
El Otoño otra vez.
fgl