miércoles 30 de abril de 2008

Sortilegio

Sortilegio
No me enseñes a soñar,

lo que yo realmente ansío

es que un día sueñes conmigo,

junto a mí.


Hace tiempo aprendí lo que es volar,
pero ya de nada vale
si al mirar las puntas de mis alas

no dibujas tú las tuyas.


No me obligues a respirar
porque sabes que, cuando te alejas
,
mi sangre entera clama por ti,

y el aire se hace nada en tu ausencia.


Tu mirada me licua

tu sonrisa me alimenta

tu voz sana mis heridas.

Tu boca esboza imposibles

tu pecho sortilegio de mi anhelo
tu vientre certidumbre de milagros.
Silvio Rodriguez.- Sortilegio
Qué se hace una mañana
cuando ves amanecer
y la vida es una larga
caminata por hacer.

Qué se hace si esa hora
fuera rara y familiar
y al oído te confiara
todo lo que va a pasar.

Qué se hace si el recuerdo
se parece al porvenir.
Qué se hace si el adentro
te pregunta si salir.

Qué se hace si las nubes
te dibujan por doquier
sortilegios que supiste
sortilegios por saber.

Sortilegio, sortilegio,
de la copa a la raíz,
sortilegio, sortilegio,
cada calle es tu país.

Sortilegio, sortilegio,
de la tribu a la nación.
Sortilegio, sortilegio,
cada día es tu canción.


Tolerancia, tolerancia,
palabrita en el mantel.
Pocos platos se la sirven
muchas bocas a comer.

Veintiuno, veintiuno,
firmamento del dos mil.
En el cielo la paloma
va en la mira del fusil.

Qué se hace una mañana
en que todo lo que fue
te parece una migaja
de lo que pudiera ser.

Qué se hace qué se hace
sino acaso respirar
y con tu sorbo de aire
levantarte y caminar.

viernes 25 de abril de 2008

May it be

El encargo del verdugo
Antes de nada, me gustaría aclarar que la historia que hoy nos visita no se trata de una invención mía. La escuché, no recuerdo el tiempo ni el lugar, ni tan siquiera el medio que utilizó para llegar hasta mi mente. Tampoco conozco si sucedieron realmente los hechos como a continuación narraré, pero supongo que, como las demás historias contadas y trasmitidas a lo largo de los siglos, tendrá cierto contenido real y otro que no lo es tanto, pero que en el trascurrir de los tiempos, ambos han sido mezclados, hasta ignorar, la propia historia, que hay de cierto y que hay de magia en ella.
Transcurre la acción en un alejado reino, en tiempos ya remotos, digamos que en el seno de una ciudad amurallada, donde se hacinaba una gran cantidad de población, que comenzaba a aprender a vivir en lo que hoy conocemos como grandes ciudades. Ésto al principio no era sencillo, y las autoridades para hacer prevalecer la ley y el orden necesarios para que la convivencia entre los ciudadanos fuera minimamente admisible, no les temblaba el pulso al ordenar aplicar la justicia y castigar a todo aquel que osase salirse por la tangente del orden establecido.
En medio de este paisaje, habita nuestro protagonista, verdugo de profesión, por no decir de devoción. Generaciones enteras de todo tipo de delincuencia habían sido pasadas por el afilado borde de su reluciente hacha. Esta macabra circunstancia, la de cortar cabezas digo, había engendrado en él, incomprensiblemente, cierta búsqueda obsesiva por la inerte belleza que tan importante parte del cuerpo adquiere una vez cercenada del restante esqueleto. Como si de una una abstracción se tratará, nuestro hombre, cuando todo terminaba, observaba absorto aquellos siniestros restos sin vida, escrutando en ellos la mismísima esencia de la beldad que es innata al cuerpo humano. Por supuesto, no siempre la encontraba. Las más de las veces, los eventuales visitantes de su cadalso, pertenecían a clases aplastadas por la sociedad. Gente ruin, vulgar, delincuentes o asesinos de rasgos toscos, nada agradables a la vista. Pero de vez en cuando, se encargaba de dar la dolorosa transición a gente arraigada en las altas esferas de la sociedad, y casi siempre esas personas ostentaban facciones más dulces, más amables, rasgos más delicados y en ellos creía acercarse tanto a su añorada belleza que se veía tocándola con las puntas de sus dedos, por no decir con el filo de su hachón.
El tiempo pasó, y el cansancio poco a poco fue atenazando los músculos que le permitían dar la certera embestida que separa a la vida de la muerte. En su involuntario retiro, la obsesión por tan particular búsqueda se vio acrecentada. Un buen día, paseando por una maloliente plaza de la ciudad, una imagen lo cautivó. Se trataba de una Venus Afrodita que partía en dos las aguas de una gran fuente de alabastro. Aquello se acercaba tanto a lo que infructuosamente había sido escudriñado por él, que no dudó ni un instante en visitar al autor de tan majestuosa proeza del arte. Vivía a las afueras de la ciudad, esto es, fuera de la muralla, y en su taller, junto a grandes bloques de piedra virgen, todavía por tocar, se encontraban bellísimas imágenes esculpidas en la fría roca. No en vano, era el maestro oficial del reino. Suyas eran todas las estatuas que relucían y homenajeaban diferentes hechos y personajes a través de la historia. Suyos eran los fieros leones grises que coronaban las escaleras que daban acceso al palacio de justicia. Suyas las frías efigies de los grandes hombres que de alguna manera u otra habían trascendido para el bien de la ciudad. Suyos los magníficos caballos alados que relucían en la plaza principal del pueblo.
Era un hombre mayor, en el límite de la ancianidad. De adusto gesto, y espalda curvada, cabellos y barbas teñidas perpetuamente del blanco que lloraban sus obras cuando eran esculpidas. Recibió a regañadientes a nuestro hombre, ya que era de costumbres algo hurañas, y acostumbraba a recibir escasas visitas. Pero cuando escuchó la historia y el encargo del verdugo, quedó clavado en el sitio, ensimismado, mirándolo fijamente, pero quieto. Se convirtió por un momento en una estatua más de las muchas que aquel taller habitaban. Esculpir el rostro más bello del mundo. No dudó. Aquello no era un encargo más de un viejo verdugo loco. Aquello era un reto propuesto por la divinidad, que había manejado torpemente a aquel hombre para ser oída. El maestro, tras largo silencio aceptó el encargo, pero a condición de que el verdugo, una vez terminada la obra, le entregase sus dos ojos.
Nuestro hombre, asustado por el truculento trato ofrecido, dio dos pasos hacia atrás. En un irrefrenable torrente de sentimientos contradictorios, el verdugo realizó su contraoferta. Si el precio que vos pedís por esculpir el rostro más bello son mis dos ojos, entonces desearía conservar la vista de uno de ellos siendo esculpido tan sólo la mitad de aquel, dijo con voz firme, decidida a pesar de tan funesto desenlace. El escultor aceptó, e instó al viejo a regresar por su encargo tres meses después.
La espera se hizo larga, pero el tiempo pasó, y llegado el día se apresuró en ir a recoger aquello que tanto había añorado a lo largo de toda su vida. El preciado pago habitaba un frasco de cristal que guardaba en el bolsillo delantero de su gabán. Acompañó al maestro, que lo llevó a un apartado rincón oscuro de su taller, alumbrado por una tenue luz que acariciaba los contornos que iluminaba. Con un firme gesto, el escultor destapó la media cabeza de alabastro. En un principio, nuestro hombre se quedó pálido, sin respiración, con un brillo en su mirada que nada tenía que envidiar al emitido por todas las estrellas del universo juntas, incluido el sol. Se acercó a ella tembloroso. Palpó con sus manos las leves curvas, los suaves rasgos, las tersas facciones dibujadas con finura a mágico golpe de cincel. Las lágrimas inundaron el ojo del verdugo. Llevaba toda su vida buscando exactamente eso. La Belleza. Aquella tan sutilmente interpretada por el maestro escultor. De repente, se volvió de espaldas a la pétrea cabeza y al viejo artesano, y llevándose la mano a la cara, emitió un alarido apenas perceptible. Con el rostro ensangrentado, encaró al escultor, entregó la otra mitad del precio inicialmente pactado y, de nuevo, con voz firme, le dijo: Acábala.

miércoles 23 de abril de 2008

Remember when it rained

Escribo porque me salva,
porque es lo único que me queda,
porque fija un sonido, unas luces,
el final de un acto de amor,
el escenario de unas horas de deseo.

Escribo porque están conmigo
los que ya nunca estarán,
porque bajo al mar desde la mesa
donde apoyo la cuartilla
y me quedo quieto en la memoria de un cuerpo,
y prolongo unas voces
hasta perder la noción del tiempo
(días y años juntos, apretados en un instante
que me deja sin defensa).

Escribo porque al abrir el seno
de una palabra encuentro la iluminación última del beso,
porque pronuncio a solas mi única verdad:
ésa que después desmiento con mi vida.

Escribo porque hay un llanto mínimo
que me purifica desde que comienzo
a hacer signos en el papel,
porque poseo las cosas desde su respiración humana
y puedo habitar aquello de lo que fui desterrado.

Escribo para ser joven y alimentar una esperanza radical,
para tener lo que no tengo
y escuchar lo que nunca me dijeron.

Escribo porque nunca fue más bello el engaño.

Javier Lostalé (La rosa inclinada)


Josh Groban.- Remember when it rained
Wash away the thoughts inside

That keep my mind away from you.

No more love and no more pride

And thoughts are all I have to do.

Ohhhhhh Remember when it rained.

Felt the ground and looked up high

And called your name.

Ohhhhhh Remember when it rained.

In the darkness I remain.

Tears of hope run down my skin.

Tears for you that will not dry.

They magnify the one within

And let the outside slowly die.

Ohhhhhh Remember when it rained.

I felt the ground and looked up high
And called your name.

Ohhhhhh Remember when it rained.

In the water I remain

Running down...


lunes 21 de abril de 2008

Meravigliosa creatura

distraes la soledad que habito,
leve tintineo de lejana galaxia

... y sigue lloviendo. Llueve sobre lo ya llovido. Es redundante y siempre me parece la misma lluvia. La de ayer. La de siempre. Y mi tierra es un boceto del Macondo diluviado. Y moja, y cala, y entumece, y pudre. Y duele. Duele el frío que acribilla con sus gotas de cristal. Duele aquello que no borra pero difumina, tiñendo de recuerdos y neblina del ayer. Impenitente lluvia. Y vuelve a llover de antiguo...
Y de repente apareces tú, como dice la canción. Lejana pieza ausente de mi alma. Creo que siempre has estado ahí, esperando, imperturbable al paso del tiempo. Como la lluvia. Aunque yo no lo sabía. Aunque tú no lo supieses. Anega mi mente tu élfica presencia. Inundas campos yermos, discurres torrencial por olvidadas acequias agrietadas. Como la lluvia. Simiente de luz. Promesa de vida. Milagro de rocío en la alborada. Y vuelve a llover de nuevo...


Gianna Nannini.- Meravigliosa creatura
Molti mari e fiumi
Attraverserò
dentro la tua terra
mi ritroverai
turbini e tempeste
io cavalcherò
volerò tra i fulmini
per averti
Meravigliosa creatura sei sola al mondo
meravigliosa paura d'averti accanto
occhi di sole mi bruciano in mezzo al cuore
amore è vita meravigliosa
Luce dei miei occhi
brilla su di me
voglio mille lune per accarezzarti
pendo dai tuoi sogni
veglio su di te
non svegliarti non svegliarti
non svegliarti .... ancora
Meravigliosa creatura sei sola al mondo
meravigliosa paura d'averti accanto
occhi di sole mi tremano le parole
amore è vita meravigliosa
Meravigliosa creatura un bacio lento
meravigliosa paura d'averti accanto
all'improvviso tu scendi nel paradiso
muoio d'amore meraviglioso
Meravigliosa creatura
meravigliosa
occhi di sole mi bruciano in mezzo al cuore
amore è vita meravigliosa

miércoles 16 de abril de 2008

The story


boomp3.com

Brandi Carlile.- The story

All of these lines across my face
Tell you the story of who I am
So many stories of where I've been
And how I got to where I am

But these stories don't mean anything

When you've got no one to tell them to

It's true...
I was made for you

I climbed across the mountain tops

Swam all across the ocean blue

I crossed all the lines and I broke all the rules

But baby I broke them all for you

Because even when I was flat broke

You made me feel like a million bucks

You do

I was made for you

You see the smile that's on my mouth

It's hiding the words that don't come out

And all of my friends who think that I'm blessed

They don't know my head is a mess

No, they don't know who I really am

And they don't know what
I've been through
like you do

And I was made for you...

All of these lines across my face

Tell you the story of who I am

So many stories of where I've been

And how I got to where I am

But these stories don't mean anything

When you've got no one to tell them to

It's true...
I was made for you

martes 15 de abril de 2008

Far away

No sabría que más decirte. Aunque supiera no podría. Aunque pudiera sería más vano el intento que albergar los siete mares en la cuenca de mis manos... Tú, mi bella Circe, embárcate en mi nave. Busquemos juntos el camino de la eterna Ítaca. Elije tú el rumbo. Yo te sigo. Moremos cien noches al raso de las eolias. Quizás mil. Vaguemos juntos. Tu conmigo. Yo contigo. Riámonos de torbellinos, de tormentas, de pasos estrechos, de blancas rompientes, de atroces remolinos. Soñemos. Para siempre. Soñemos. ¿Para qué despertar?


Nickelback.- Far away
This time, this place

Misused, mistakes
Too long, too late
Who was I to make you wait
Just one chance
Just one breath
Just in case there's just one left
'Cause you know,
you know, you know

That I love you
I have loved you all along
And I miss you
Been far away for far too long
I keep dreaming you'll be with me
and you'll never go
Stop breathing if
I don't see you anymore

On my knees, I'll ask
Last chance for one last dance
'Cause with you, I'd withstand
All of hell to hold your hand
I'd give it all
I'd give for us
Give anything but I won't give up
'Cause you know,
you know, you know

So far away
Been far away for far too long
So far away
Been far away for far too long
But you know, you know, you know

I wanted
I wanted you to stay
'Cause I needed
I need to hear you say
That I love you
I have loved you all along
And I forgive you
For being away for far too long
So keep breathing
'Cause I'm not leaving you anymore
Believe it
Hold on to me and, never let me go
Keep breathing
'Cause I'm not leaving you anymore
Believe it
Hold on to me and, never let me go
Keep breathing

lunes 14 de abril de 2008

Castillos en el aire

Si has construido un castillo en el aire,
no has perdido el tiempo,
es allí donde debería estar.
Ahora debes construir
los cimientos debajo de él.

SERENIDAD

(Lectura de madrugada)

Serenidad, tú para el muerto,
que estoy vivo y pido lucha.
Otros habrá que te deseen:
ésos no saben lo que buscan.
Si se durmieran nuestras almas,
si las tuviéramos maduras
para mirar inconmovibles,
para aceptar sin amargura,
para no ver la vida en torno
apasionadamente nunca,
duros y fríos, como piedra
que sopla el viento y no la muda...

Almas claras. Ojos despiertos.
Oídos llenos de la música
del dolor. Los dedos felices,
aunque los hieran las agudas
espinas. Todo el sabor agrio
de la vida, en la lengua.

«Nunca
podrás mojar tu pie en el río
en que ayer lo mojaste. Busca
la eternidad, vive en la alta
contemplación de su figura.»

Palabrería de los libros
de la que deja el alma turbia.
Serenidad que se nos vende
por librarnos de la tortura,
por llenarnos de sueño el alma
y rodeárnosla de bruma.
Serenidad, tú para el muerto.
El hombre es hombre, y no le asusta
saber que el viento que hoy le canta
no volverá a cantarle nunca.
Serenidad, no te me entregues
ni te des nunca,
aunque te pida de rodillas
que me liberes de mi angustia.
Será que vivo sin saberlo
o que deserto de la lucha.
Tú no me escuches, no me eleves
hasta tu cumbre de luz única.

Palabrería de los libros
de la que deja el alma turbia.
Yo también me hago un poco libro,
me duermo el alma...

Luz difusa.
La madrugada se desgaja
agria y azul, como una fruta.
Cantan los pinos a lo lejos.
Un niño llora. Las desnudas
mujeres y hombres silenciosos
salen despacio de las últimas
sombras. Los pájaros me esperan.
Se alzan las olas. (Me preguntan
por qué.) Campanas... (Ayer niebla,
hoy claro sol y luego lluvia...)
¿Por qué? Las hojas se estremecen...

Voy inundándome de música.

José Hierro. De "Tierra sin nosotros" 1947

boomp3.com


Alberto Cortez.- Castillos en el aire

"Quiso volar igual que las gaviotas,
libre en el aire, por el aire libre
y los demás dijeron,¡pobre idiota,
no sabe que volar es imposible!"

Mas extendió sus alas hacia el cielo
y poco a poco, fue ganando altura
y los demás, quedaron en el suelo
guardando la cordura.

Y construyó, castillos en aire
a pleno sol, con nubes de algodón,
en un lugar, adonde nunca nadie
pudo llegar usando la razón.

Y construyó ventanas fabulosas,
llenas de luz, de magia y de color
y convocó al duende de las cosas
que tiene mucho que ver con el amor.

En los demás, al verlo tan dichoso,
cundió la alarma, se dictaron normas,
"No vaya a ser que fuera contagioso..."
tratar de ser feliz de aquella forma.

La conclusión, es clara y contundente,
lo condenaron por su chifladura
a convivir de nuevo con la gente,
vestido de cordura.

Por construir castillos en el aire
a pleno sol, con nubes de algodón
en un lugar, adonde nunca nadie
pudo llegar usando la razón.

Y por abrir ventanas fabulosas,
llenas de luz, de magia y de color
y convocar al duende de las cosas
que tienen mucho que ver con el amor.

Acaba aquí la historia del idiota
que por el aire, como el aire libre,
quiso volar igual que las gaviotas...
pero eso es imposible... ¿o no?...

domingo 13 de abril de 2008

Amarantine


COMO EXPLICARTE

Como decirte
que no me parezco nada a lo que escribo,
que soy solo huesos y algo de pellejo,
como todos con los que te cruzas.

Como explicarte
que no hay diferencias con el resto,
que soy uno más de entre todo el mundo,
que en la calle me confundes,
que no son versos en los que yo vivo.

Como decirte
que la rutina me transforma al gris,
que no aprendí a brillar en mis zapatos,
que yo no alumbro como acaso piensas
que soy vulgar vestido en simples letras.

Como explicarte
que a veces callo más de lo que digo,
que igual me escondo cuando te haga falta,
que igual me pierdo y tal vez no te encuentre.

Como decirte
que lo aprendido es por lo fracasado,
que en mis errores se encuentra mi esencia,
que no soy tan bueno como me imaginas.

Como pedirte
que me aceptes tal como soy yo:
de hueso,
de calle,
sin verso,
de gris,
sin luces,
perdido,
de error…

sábado 12 de abril de 2008

Dale al aire

EL ENCARGO DE BODA

Habían sido amigos desde la más tierna infancia. Tenían recuerdos comunes desde lo más hondo que su memoria era capaz de llegar. No concebían la vida el uno sin el otro. Siempre sabían donde encontrarse, y siempre habían sabido escuchar y, por lógica reciprocidad, ser escuchados. Por eso, cuando Marta le pidió a David aquel particular favor, éste no pudo negarse ya que, en su fuero interno sabía que así habría de suceder.

Marta conocía sobradamente la afición de su amigo por las letras. Es más, la pasión que hacía anteponer a éste la lectura de un buen libro a cualquier otra cosa, por sugerente que ésta pudiera llegar a ser. También conocía la habilidad que poseía a la hora de ponerse delante de un folio en blanco. La sobriedad de su estilo y la casi clarividente forma de hacer llegar al posible lector los sentimientos que le eran propios. Por eso sabía que no habría mejor forma de estar presente en el día más importante de su vida, que mediante uno de sus maravillosos escritos.

David miró a los azules ojos de Marta, y supo desde el primer momento que le sería imposible no aceptar la petición. Siempre se rendía a aquellos ojos como planetas extrasolares con que Marta le miraba cuando anhelaba algo. Él había aprendido a sobrellevar la eterna contradicción que le provocaban los extraños sentimientos hacia ella. Por un lado, la profunda amistad incorruptible que los unía desde tiempos inmemoriales, y que los había convertido en confidentes. Carecían de secretos el uno con el otro. Juntos eran transparentes, puros, despojados de cualquier tipo de atrezzo, desnudos. Por el otro lado, David amaba con religiosa devoción a Marta. En medio de ambos sentimientos, se hallaba su miedo a perderlos por siempre, debido a la manifestación de ese segundo amor. Por ese motivo, había optado por un silencio claustral, y a conformarse con la amistad y el cariño con que Marta regalaba cada uno de los actos hacia él.

Por eso, a muchos sorprendió David con aquella locución en la iglesia en que se celebraba la boda. Muchos fueron los que creyeron que David había perdido definitivamente la cabeza. Definitivamente, porque David, para muchos, nunca había sido un chico normal, al uso. Y aquel acto terminaba por corroborar aquellas iniciales sospechas. Otros tantos manifestaron su indignación ante tan reprobable hecho. Incluso hasta pretender zarandear en la misma escalera de acceso al púlpito a un David que bajaba victorioso de, sin duda, el mejor discurso que jamás había escrito. La reacciones de los asistentes le importaron poco, y apenas escuchaba los improperios que iba recibiendo en su caminar a través de aquellos bancos de madera apolillada. Y si digo muchos y no digo todos, digo bien, porque tras el amago de zarandeo de un amigo del novio, David buscó a Marta tras el velo de tul, y ésta, con sus dos estrellas azules anegadas y con un fulgor que jamás había presenciado, le devolvió una leve sonrisa de complacencia, que para él, valió más que todos los tesoros del mundo juntos y postrados a sus pies. Una leve sonrisa que transportó a David a un estado de absoluta felicidad que, por muchos fue interpretada como una enajenación mental nada transitoria.

Love of my life

Echarte de menos
No quisiera yo acostumbrarme
a este recurrente sentimiento
de echarte de menos.

No quisiera.

Quiero que duela, quiero que escueza,
quiero que sea sal en herida tierna,
quiero sentir su aguijón en mi espinazo,
quiero inyectar su hiel en mis venas
y que ésta corra abiertamente
a cada una de mis fibras,
quiero que retuerza con brutalidad todo mi ser,
quiero que me corroa hasta acabar conmigo,
quiero que me mate por siempre
para que, una vez resucitado,
volver a echarte de menos.

No quisiera yo acostumbrarme,
porque el día que lo haga
te olvido.

boomp3.com

Queen.- Love of my life
Love of my life
you've hurt me
You've broken my heart
and now you leave me
Love of my life can't you see?
Bring it back, bring it back
Don't take it away from me
because
you don't know
what it means to me

Love of my life don't leave me
You've taken my love you now desert me
Love of my life can't you see?
Bring it back, bring it back
Don't take it away from me because
you don't know
what it means to me

You will remember
when this is blown over
and everything's all by the way
When I grow older
i will be there at your side to remind you

how I still love you I still love you
Back hurry back,

Please bring it back home to me
because
you don't know

what it means to me
Love of my life... Love of my life...

jueves 10 de abril de 2008

La huella

LA HUELLA

Ahora que ya no estaba, permanecían latentes en él las manías, o tal vez los actos, que con el día a día se van absorbiendo, y haciendo tuyos, de la rutina convertida en costumbre, de ciertos aspectos que se saben molestos en la otra persona, y que vas lijando, o moldeando, o eliminando de tu diario quehacer, y que de pronto te son ajenos, y desconoces o repudias de que una vez te fueron propios. Así, antes de convivir con ella, su mundo era un constante caos de ideas sueltas, que se trasladaban al mundo físico transformadas en desorden y en cierta desidia por mantener determinadas presencias que se consideran correctas. Era desaliñado, y en su apartamento reinaba ese estado natural de las cosas cuando no son cuidadas, o sencillamente no se dedica mimo o cierto celo en ello.

Sin embargo, desde que comenzó a vivir con ella, comprendió desde el principio que esta dudosa cualidad debía mutar, puesto que su compañera era una impenitente amante de la higiene y del buen orden de las cosas, incluso llegaba a dedicar a su consecución gran parte de las horas de lo que se supone ocio. A lo largo de los años, ese aspecto ajeno lo hizo suyo, hasta el punto que ahora, cuando ella ya no estaba, se había convertido en lo que se conoce por un trastorno obsesivo por la limpieza. El polvo no era bienvenido en sus lustrosos suelos de mármol, abrillantados casi hasta llegar a la extenuación cada mañana. Su tarima relucía y carecía de cualquier tipo de partícula ajena a la propia constitución de tan noble material. Sus encimeras eran espejos, y sus cristales se antojaban cuasi invisibles. Sus impolutos muebles repelían cualquier atisbo de suciedad, por temor a ser nuevamente azotados por la ira de una bayeta, que se había convertido en una constante prolongación de su mano.

Así mataba las horas de aquella involuntaria soledad sobrevenida después del accidente. Era una forma de intentar contagiar, o propagar el orden y la higiene exterior a su atormentada vida interna. A la de su mente. A esa que no alcanzaba con ningún trapo, ni era capaz de disolver mediante el sinfín de productos de limpieza que habitaban, junto a él, su casa.

Una radiante mañana de junio, tras haber hecho la rutinaria y exhaustiva limpieza, se percató de la existencia de una minúscula huella digital en el cristal de la ventana del dormitorio, casi imperceptible para unos ojos no acostumbrados, como los suyos, a encontrar cualquier tipo de átomo fuera de lo normal, aún siendo este etéreo, como lo era aquella. Trató de hacer repaso mental, y creyó recordar haber limpiado con empeño todas las ventanas de la casa aquella mañana. Una mala jugada de la memoria, pensó, un lapso que se le antojaba imperdonable, pues tan seguro estaba de su limpieza, como del sacrilegio que suponía haber sido él mismo el causante de tan antihigiénico acto. Este hecho habría pasado de puntillas por su memoria para más tarde ser borrado de ésta, de no haber sido que a la mañana siguiente se repetía, con el agravante que supone la conciencia de que esta vez, y quizá no la otra, había actuado con total corrección, tanto a la hora de limpiar, como a la hora de no haber impregnado la virgen superficie vítrea de la sucia materia oleosudorípada de la que pensó, estaría compuesta una mugrienta huella. La inicial indignación de tan execrable acto daba ahora paso al súbito cosquilleo que trae asociado un hecho inexplicable, carente de toda lógica o no perteneciente a esta dimensión de mortales existencias. No le cabía duda. Desde el primer momento lo vio claro. Sabía que aquella sutil forma de manifestar una incorporal presencia era la de ella. Sólo ella conocía su compulsiva obsesión por la limpieza en general, y por la absoluta transparencia de los cristales en particular. Sólo ella sabía que ese hecho no le pasaría jamás desapercibido. A pesar de todo, decidió borrarla nuevamente, esmerándose más si cabe en lustrar la superficie. Trataba así de forzar de nuevo a su fantasmagórica amante a repetir la visita la mañana siguiente, para hallar en estas repentinas apariciones la medicina precisa a su poco llevadera soledad.

Y así sucedió. Sólo que esta vez, en lugar de limitarse al vidrio de su habitación, decidió prolongar su estancia para constatar, con digital evidencia, su presencia en la encimera de granito negro de la cocina. Paulatinamente sus huellas fueron apareciendo en más y más lugares de la casa. Incluso en la pantalla del móvil, en el televisor de plasma, en la mesita de noche… Fue de esta extraña manera como él se sintió ectoplasmicamente acompañado hasta el fin de sus días y desterró perpetuamente a la soledad de su vida.

miércoles 9 de abril de 2008

Ojalá

Pensa miento
¿Acaso se musican letanías?
¿Acaso se describen los colores?
¿Como se explica lo áspero o lo amargo?
¿Como adjetivo el suave aroma de la rosa?
Somos cautivos de las palabras,
por siempre expósitas de sentimiento,
de percepciones de lo primario,
ausente el alma, se mustia la esencia.
Quisiera definir pero no puedo,
las campanas que golpean mi esqueleto,
mentiría si encerrase en unos versos
las convulsas sensaciones de mi pecho.
La mirada constante aún sin verte
La palabra precisa aún sin oírte
La sonrisa perfecta y no es conmigo
ojalá nada pase que te borre de pronto
ojalá pudiera verte tanto, pudiera verte siempre.


martes 8 de abril de 2008

Hoy (por no molestar)

Es la segunda vez en mi querido blog que hablo de este joven cantautor madrileño. Se llama Luis Ramiro, va dando conciertos en pequeñas salas de la capital y alrededores, y por el momento ha editado un disco y tres maquetas. El disco se titula "Castigado por el cielo", y es francamente recomendable. Hoy os dejo otra canción suya, que tiene justamente ese nombre "Hoy". Espero que os guste.
"... ya ves, así estoy. Me encuentro vacío, muerto, mustio, seco a pesar de toda la lluvia de abril caída hoy, y que moja algo más que la tierra. Tan trivial, tan lejano, tan arcaico, tan pesado. Me faltas. Y no me apetece otra cosa que pensar en ti. Dichosa dependencia. Maldita bendición..."



Luis Ramiro.- Hoy (por no molestar)

Paso de medias mentiras,
de pasar de largo por la vida,

de amor al por mayor y a plazo fijo,
de vender en oferta lo que escribo,

de taparles el pico a las palomas,
de pescar olas y envasarlas al vacío,
resto y sigo...


Paso de saberme un enemigo,
de abrazos de lejos y golpes de cerca,

de que le pongan cerca a las aceras,
de quemar la cera de las alas de los niños...


Paso de negar la verdad primera de la primavera,
de callar cuando grito,

de este cielo marchito de escopetas y banderas,
de que arda la madera de mi espalda...

de las trampas que me tiendes con la lengua
y con los dientes...


Y gracias por todo...
Y gracias por nada...


Hoy que persigo a los perros
te he visto de lejos abriendo mi tumba

y le he dicho a la luna que quite penumbras
y que alumbra la ciudad...


Hoy me clavé tu aguijón
y la orquesta repite la misma canción,

los viejos se abrazan haciendo que bailan
y yo voy de procesión...


Siguiéndote a ti aunque ya no seas la Virgen,
y yo sí soy Dios porque ando entre las nubes,

espero decirte que vuelvas por carta,
ponle sellos al dolor...


Columpia tu voz y dime algo bonito,
que lloran las ratas de verme tan vivo

y tan solo y tan harto de mis enemigos,
abre la puerta por favor...


Hoy que se vuelan los folios,
que se dice no en los interrogatorios,

que el sol no ha salido y que ya no te escribo
por no molestar,


Hoy que rompí mi camisa,
que el viento se ha vuelto brisa,

hoy que dormí bajo un puente
por no molestar.


Mira detrás de tu espalda,
te cuelga la foto de un día en la playa,

tu madre se queja y mi sombra se aleja,
la tendré que consolar...


Será el corazón que tengo en la cabeza,
será aquel taller donde arreglo tristezas,

será que me falta alguna moraleja
o al algún final...


Hoy que atrasan los relojes,
que vuelan los taxis
y es casi de noche

a las dos de la tarde,
se escucha en la radio "quédate en Madrid",

hoy soy un tonto feliz a tu lado,
voy a pedir de prestado unos ojos más grandes
para mirarte mejor...


Hoy que se vuelan los folios...

Hoy soy uno más,
soy un vendido, un parado, un mendigo,

una sirena varada en la ciudad amarilla...

Hoy soy uno más,
soy una casa, una cama, un peligro,

un cuchillo sin filo, un ojo izquierdo en la mirilla...

Y le daré la vuelta a esta canción,
le cambiaré de ropa sin pensar,

como el odio que hay en mi...
de la locura a la verdad...


Hoy que se atrapan los folios,
que se dice sí en los interrogatorios,

que el sol ya está arriba y que escribo mil fotos
para molestar,


Hoy que cosí mi camisa,
que el viento viene deprisa,

hoy que dormí bajo un puente
que mañana hay que madrugar...


viernes 4 de abril de 2008

Esto no es un cuento

Acabo de leer esta entrada en el bolg de Ed Expunctor. Sé que desde mi laberinto puedo hacer muy poquito, pero estoy convencido que muchos poquitos son algo más que muchas nadas. Espero que no le importe a Ed que transcriba aquí sus palabras, ya que poco más puedo añadir. Sólo que también ya he enviado el sms.

Enviale un sms: recompensa garantizada

Acabo de enviar el primer sms de mi vida a un número de cuatro cifras. El número es el 5958 y al enviar el mensaje aportas algo de dinero para ayudar a Juanma, un niño de Almería de tres años que tiene el Síndrome de Alexander, una de esas enfermedades raras que apenas se investigan. Este síndrome dejará a Juanma progresivamente ciego, sordo, tetrapléjico, vegetal y, finalmente, en poco tiempo, lo matará.

Con un euro y pico cada uno ayudamos mucho. No te lo pienses. Coge el móvil y envíale ya mismo un poco de esperanza. Para más información y más vida, www.ayudajuanma.es/.

Gracias Ed

jueves 3 de abril de 2008

Más acá

Has puesto más que la música. Gracias
Respiración
Y te inhalo en cada mínimo fonema
que transcribo en mi cabeza.

Ya estás dentro.

Oxigenas y vuelves en rojo
lo oscuro de mi sangre.

Ya corres por mis venas.

Te propagas golpe a golpe.
Rítmicamente.
Pumpum........pumpum.......pumpum.

Reanimas mis secas fibras.
Paso a paso.
Ya te esparces.

Ya estás en mí,
toda tú
en todo yo.

Fatigado no hallo aliento,
y como un pez fuera del agua
me revuelvo en agónicas bocanadas,
pero no de aire, sino de ti.

Y te vuelvo a respirar.

boomp3.com

Paco Bello.- Más acá
Hoy no hablaré del mar
Ni de la inmensidad
Ni de ser o no ser.

Hoy no habrá soledad,
Hoy el pan es el pan
Hoy el vino es volver,

A dejarse caer
Descubrir una red,
Al final de tu piel.

Sin pretender abarcar
Mundos del más allá
Te invito a mi casa
Que está mas acá.

Hoy la vida es bienvenida
Sin metáforas altivas.
Hoy tu boca no es gaviota
Ni tus piernas rompeolas
Ni tu ombligo caracola.

Hoy no quiero que haya huellas en la arena
Que recuerden a sirenas
Hoy te quiero conocer

Igual que un animal
Sin pensar en nada más,
Que en el más acá.

Hoy no me haré preguntas
De por que la luna es tan blanca
Si toma tanto el sol.

Hoy no hablaré del reloj
Ni del hombre alienado
Ni del mundo y su coz.

Hoy no hablaré de los días
Con su arena y su cal
Con su estrella fugaz.

Hoy me vuelco en tu piel
Tú en la mía también.
Hoy te doy, lo que haría en realidad
Si el mundo acabara ya.

miércoles 2 de abril de 2008

Herido de amor

Casida de la mujer tendida
Verte desnuda es recordar la Tierra.
la Tierra lisa, limpia de caballos.
La Tierra sin un junco, forma pura
cerrada al porvenir: confín de plata.

Verte desnuda es comprender el ansia
de la lluvia que busca débil talle
o la fiebre del mar de inmenso rostro
sin encontrar la luz de su mejilla.

La sangre sonará por las alcobas
y vendrá con espada fulgurante,
pero tú no sabrás dónde se ocultan
el corazón de sapo o la violeta.

Tu vientre es una lucha de raíces,
tus labios son un alba sin contorno,
bajo las rosas tibias de la cama
los muertos gimen esperando turno.

Federico Garcia Lorca



Ana Belén.- Herido de amor
Amor, amor, que está herido,

herido,
de amor huido.
Herido,
muerto de amor.
Decid a todos que ha sido
el ruiseñor.
Herido,
muerto de amor.

Bisturí de cuatro filos,
garganta rota,
y olvido.
Cógeme la mano, amor,
que vengo muy malherido,
herido,
de amor huido.
Herido,
muerto de amor.

martes 1 de abril de 2008

O carteiro

Ha llegado la hora de descansar. Se ha bajado el telón. La misma tierra que te vio nacer, que te vio corretear, que te vio orearla, que te vio amar, que te vio encorvar, hoy te acogerá por siempre, como a un hijo que regresa a casa. Nos dejas tu fruto, que esta tarde te acompañará para darte el último hasta luego. Nos queda tu ausencia, o la rutina de casi confundirte con el paisaje, por tu continua presencia, fuera cual fuera la situación. Pervivirán por siempre tus historias de una guerra de dolor y nieve, que nunca llegó a terminar del todo en ti, y que jamás venció ni vencerá ningún bando, a pesar de que la historia embustera nos cuente lo contrario. Se acaba aquí tu larga espera de reunirte con Ella. Con la otra mitad que te arrebataron hace años. "Estádesme a enterrar vivo", fue lo único que alcanzaste a decir en aquel negro día. Fueron largos y pasaron lentos estos años. Siempre me dejaste boquiabierto con la insólita historia del día de tu boda. Aquella gélida madrugada de Enero, aquel tren con destino a la capital, aquella ceremonia sin invitados, sin flores, sin alfombras rojas. Sólo ella y tú. ¿Para qué más? "Cambiaronche ben os tempos...". Y tanto. Todo cambia, excepto que todo tiene un inicio, y que todo tiene un final. He aquí el tuyo. "Son tantos recordos, tantos recordos...". Hoy ya descansan contigo.
En memoria de "o carteiro" 1916-2008