viernes 25 de marzo de 2011

La Gravedad

Consiguió volverse ligero y arder,
diluir la losa que cubre sus tímpanos,
y escuchar, y escuchar su voz
tan limpia que duele,
y escuchar.

Él juró poner a su nombre la gravedad,
suspender los posos del aire entre sábanas,
y olvidar, y olvidar su voz
tan frágil como el sudor,
y olvidar, y olvidar.

Dicen que fue el calor
lo que hizo del pulso su piel.
Yo sé que fue su voz
y la historia de aquella mujer.

Consiguió volverse ligero y arder con él,
prendió la maleza como un retal,
la pizca del polvo que tiembla.
Y encender, y encender su voz
fue todo lo que pidió,
y encender, y encender su voz.

Dicen que fue el calor
lo que hizo del pulso su piel.
Yo sé que fue su voz
y la historia de aquella mujer.
Yo sé que fue su voz
y la historia de aquella mujer
que cayó junto al mar.


3 comentarios:

.A dijo...

yo se que fue .. su maldita voz

Lou dijo...

a mi me ocurre lo mismo....es la voz, la maldita voz..la que me rompe los esquemas..

mejor no me hables,
me da igual si me miras,
pero mejor no me hables...

Pitima dijo...

Toda la vida jugando con ella... y, cuántas veces gana...
Y nos caemos..
Y en realidad gana siempre, pero cuando no lo hace matando nos hace creer que ganamos nosotros...
Pero es por nuestro bien..
Flotar no es natural para nosotros...

Aisss..
Hoy me resulta incomprensible esa letra.. y no tengo ganas de buscarle el sentido...

La gravedad, esa fuerza que hace que todos los cuerpos celestes se atraigan entre sí... quizá no sea más que el amor, que nos quiere matar.... Acabaremos engullidos por el agujero negro.. Y seremos el mismo agujero al fin.